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La princesa prometida
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Calificacion 7.4
Género:

Aventura/ Comedia/ Fantástico/ Romance

País: USA
Duración: 98min
Año: 1987
Director: Rob Reiner
Reparto:
Robin Wright, Cary Elwes, Mandy Patinkin, Chris Sarandon, Christopher Guest, Wallace Shawn, André the Giant, Fred Savage, Peter Falk, Peter Cook, Mel Smith, Carol Kane, Billy Crystal, Anne Dyson, Margery Mason, Malcolm Storry, Willoughby Gray, Betsy Brantley, Paul Badger

La princesa prometida

The Princess Bride
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Descargar Upstream Latino 0.98 GB

Después de buscar fortuna durante cinco años, Westley (Cary Elwes) retorna a su tierra para casarse con su amada, la bella Buttercup (Robin Wright Penn), a la que había jurado amor eterno. Sin embargo, para recuperarla habrá de enfrentarse a Vizzini (Wallace Shawn) y sus esbirros. Una vez derrotados éstos, tendrá que superar el peor de los obstáculos: el príncipe Humperdinck (Chris Sarandon) pretende desposar a la desdichada Buttercup, pese a que ella no lo ama, ya que sigue enamorada de Westley…..La princesa prometida

Critica:
Esta es la crítica que más me ha costado decidirme a escribir hasta la fecha…
En primer lugar, por el enorme respeto, pasión, DEVOCIÓN TOTAL que profeso a la que es una de mis películas favoritas de todos los tiempos.
En segundo lugar, porque resulta muy difícil condensar en “un máximo de 3000 caracteres” una descripción o crítica justa sobre lo que para muchos de nosotros es, más que una simple película, algo así como un mundo autónomo que hace mucho tiempo que sobrepasó a sus autores, tomando vida propia.
Difícil porque no sabría explicar como sólo el recordar cualquier pequeño fragmento de esta grandísima historia me conduce, irremediablemente, a soñar (a veces despierta; a veces en sentido literal), como cuando tenía ocho años, que corro, vuelo o me revuelco ladera abajo con Westley y Buttercup por los oníricos paisajes matinales del reino de Florín; que el espíritu de Vizzini me prepara un plato de anguilas chillonas a la siciliana, acompañadas de buen vino, y que después discutimos durante horas sobre filosofía (con su conocida lógica aplastante, está claro que siempre gana él) y hasta se desgallita poniendo verde a “ignorantes” de la talla de Sócrates, Platón o Aristóteles; que asciendo, a las espaldas de mi colega Fezzik, hacia la cima de los acantilados de la locura, donde me espera el gran Iñigo Montoya para darme, como cada tarde, una clase magistral de esgrima; que más tarde, ya de noche, nos vamos los tres a reírnos, bajo la capa con la que un día nos obsequió el Milagroso Max, de la ingenuidad de la “brigada brutal” que guarda las puertas del Castillo………………..
Difícil también porque sé que nunca podré agradecer a Rob Reiner, a William Goldman, Mark Knopfler, Adrian Biddle, Cary Elwes, Robin Wright, Mandy Patinkin, Chris Sarandon, etc, etc, etc, toda la felicidad que me han regalado de otra forma que adorándolos en el anonimato y la distancia. Y esa impotencia me perturba.
Porque Iñigo, Westley, Buttercup, Fezzik, Vizzini, el Príncipe Humperding (Humperding! Humperding!), el Milagroso Max, el nieto, el abuelo y el albino no son los personajes de La princesa prometida, son parte de mi familia. Y el orgullo me desborda al afirmarlo, aún a riesgo que sonar (más) freaky… La princesa prometida