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Calificacion 4.9
Género:

Thriller

País: USA
Duración: 88 min.
Año: 2019
Director: Mike Gan
Reparto:
Tilda Cobham-Hervey, Suki Waterhouse, Harry Shum Jr., Shiloh Fernandez, Josh Hutcherson, Jim Devoti, Wayne Pyle, John D. Hickman, Rob Figueroa, Steve Garfanti, Winter-Lee Holland, Joe James, Gregory John Mitchell, Malina Moye, Doug Motel

Burn

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Un ladrón de poca monta trata de robar una gasolinera. Sin embargo, el empleado que allí trabaja no sólo logra defenderse, sino que además lo captura y lo hace su prisionero. Mientras espera a que llegue la policía, tanto él como el resto de trabajadores tratan de informarse sobre los motivos que llevaron al ladrón a entrar en el mundo del crimen. …. Burn

Critica:

Un thriller sencillo, que ahonda en la psicología de la protagonista, Melinda a la que seguimos toda la película, ella es nuestros ojos y oídos, vemos lo que ella ve, y sabemos lo que ella sabe.
Belinda es una persona insegura y emocionalmente inestable, incapaz de poder mantener siquiera una charla con otros, que está muy necesitada de afecto. El guionista y director nos describe con precisión a Melinda en pocos minutos para que sepamos por qué hace lo que hace, y desarrolla todo en torno a eso, lo que es su mayor logro y falla, ya que todo es Melinda, el resto de los personajes quedan un poco desdibujados, siendo solo títeres que se mueven según convenga a Melinda, el resto se va acomodando y tomando decisiones muchas veces estúpidas o absurdas para llegar al final que él quiere darle.
Es una película ágil, intensa, con buenos diálogos.
Lo malo es lo caprichosa e incoherente que se vuelve hacia el final, pero a pesar de eso es una interesante y digna película.

un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia….Burn